En 1950 Rancagua ganó “pelea” por un Aeródromo

En una larga sesión, que fue calificada como “dramática”, la ciudad de Rancagua ganó la interminable “pelea” para obtener que se construyera un Aeródromo en la ciudad. El “roud” se desarrollo en la Cámara de Diputados, al discutirse el Proyecto de Ley respectivo.
La sesión se prolongó por más de tres horas, con la intervención de los Diputados representativos de Rancagua que, además de otros que los apoyaron, sosteniendo la necesidad de que se comprendiera que los aeródromos eran necesarios no solamente para Rancagua, sino que en todas las ciudades importantes del país.
Pero hubo Diputados que se opusieron, estimando que se trataba de un “lujo” muy costoso, que tienen muy poco uso, favoreciendo sólo a pequeñas minorías ciudadanas.
El principal opositor a la idea de un Aeródromo era el Diputado Conservador Francisco Javier Labbe, que se opuso tenazmente al proyecto, apoyado por algunos pocos legisladores.
Finalmente el Proyecto fué aprobado y en su texto disponía la construcción del Aeródromo, comenzando con la expropiación de los terrenos necesarios, que se ubicaban al final de la Avenida Baquedano.
Gracias a ese trascendental paso, dado el 30 de Noviembre de 1950, Rancagua tuvo su Aeródromo, lo que permitió que años más tarde pudiera instalarse en el tupar la actual Brigada de Aviación.
“El Rancagüino” había realizado en sus páginas, especialmente en sus editoriales, una sostenida campaña periodística apoyando la idea y el Proyecto de Ley para que Rancagua tuviera un buen Aeródromo.

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