Museo Regional abre exposiciones con parte de su depósito permanente

La hacienda, gente y oficios”, “De artesanos y pesebres”, además de “Archivo fotográfico..”, estarán a la vista del público hasta este 31 de diciembre.

Marcela Catalán

El Museo Regional inauguró tres exposiciones, basadas en colecciones del recinto que se encontraban guardadas en su depósito. Se trata de “La hacienda, gente y oficios”, “De artesanos y pesebres”, además de “Archivo fotográfico…”. Las exhibiciones estarán abiertas hasta el 31 de diciembre, como siempre, sin costo de ingreso al lugar. Puede concurrir de martes a jueves, de 10 a 18 horas, los viernes, de 10 a 17 horas, aparte de los sábados y domingos, de 9 a 13 horas.

De acuerdo con Karla Rabi, encargada de Educación de la entidad, la primera muestra está compuesta por objetos, maquetas y retablos, la mayoría elaborados por el artesano Marcial del Real. Aquí hacen referencia a la época colonial y a los orígenes de la Región de O’Higgins, con la impronta agrícola de la zona. “En esos años había haciendas muy grandes, sobre todo la de La Compañía de Graneros. Por eso quisimos hacer esta propuesta, para hablar acerca de la vida en estos sitios, y cómo vivían y se vestían los campesinos y hacendados”, explica la funcionaria.

Éste no era un lugar sólo para cultivar o criar animales. También había una capilla y casas que se diferenciaran entre sí”, agrega.

La exposición incluye chamantos y sombreros como el bonete huicano. Igualmente aborda la arquitectura de ese periodo.

La otra exhibición contempla ocho pesebres que fueron elaborados en el contexto de un Fondart 2003, ejecutado por el Museo Regional. Para éste, diferentes artesanos desarrollaron heterogéneas técnicas que son propias de esta parte de Chile. Hay uno de paja teatina, confeccionado por Juanita Muñoz de La Lajuela, localidad de Santa Cruz. El rancagüino Juan Carlos Orellana hizo uno con cobre martillado. “Su forma es mucho más minimalista”, arguye Rabi.

Haydée Paredes, de Lihueimo, en Palmilla, creó el suyo con greda. “Ella es conocida por nosotros, porque nos hizo una representación de Cuasimodo. Para esta muestra, su obra es mucho más local. Porque si bien el pesebre viene de Europa, traído por los españoles, éste representa el sincretismo cultural. Vemos aquí una pareja de huasos, junto a los reyes magos. Hay chupallas y está colgada la bandera nacional”, enfatiza

Miguel Zúñiga es de Santa Cruz y él aportó a esta colección con uno de madera. “Es tradicional en cuanto a sus personajes y por la manera en que talló el material”, añade la encargada de Educación. Igualmente hay un establo de piedra de Pelequén, hecho por Ángel Silva. “Allá se caracterizan por hacer piletas o bancos. Nos contaban que no es usual que realicen este tipo de artesanía, pero lo hicieron para visibilizar su quehacer. En este caso, manteniendo su tradición, le dieron al pesebre una forma de cueva, cercana a lo rústico, pero que continúa siendo clásico”, apunta.

Además hay uno de hoja de choclo, confeccionado por la pichideguana Sandra Arriaza. “Por lo general hace angelitos y canastos. En esta oportunidad mantuvo los primeros y consideró la sagrada familia”, explica la funcionaria.

También hay un chamanto de Estrella Céspedes de Doñihue, quien “ocupó la técnica clásica” de esta artesanía, “con un lado con dibujos en negro y fondo rojo, mientras que en el otro lo vemos como un negativo”, con los colores al revés. El último pesebre es de cuero y fue hecho en Lolol por Jaime Ormazábal, donde usualmente realizan “monederos o maletines”. Rabi califica la obra como “muy colorida”, donde las formas adquieren bastante notoriedad. “Es algo innnovador”, asegura.

La otra exposición es el “Archivo Fotográfico del Museo Regional”, la cual incluye 22 capturas que abarcan desde el siglo XIX hasta principios del XX. Éstas pertenecen a una colección generada de modo comunitario. “Personas de diferentes localidades de la zona, nos han donado sus imágenes. Nosotros las conservamos y digitalizamos”, detalla. En la muestra hay algunas de Rancagua, Machalí, Doñihue, entre otros sitios.

La gente se encontrará con fotos de la construcción de la Catedral de Rancagua, la Fiesta de la Primavera, muy celebrada a inicios del siglo XX, y también con el único registro del supuesto vampiro que descansa en el Cementerio N°1 de la ciudad, Tito Lastarria”.

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