Descartan que aumento de superficie para proyecto de Gaudí afecte usos del Parque Comunal

Marcela Catalán

 

 

A fines de noviembre pasado, el Concejo Municipal de Rancagua aprobó ampliar el terreno en comodato que dicho ente edilicio facilitará para albergar la Capilla de Gaudí y todo lo que ese proyecto implica en el Parque Comunal. De tal modo, la superficie otorgada aumentó de 5 mil a 16 mil metros cuadrados.

¿Qué consecuencias tendrá esto en el funcionamiento general de la citada área verde? Esa es la pregunta a la que intentó dar respuesta El Rancagüino, entrevistando para ello a Raimundo Agliati, director de la Secretaría Comunal de Planificación (Secplac) local.

En palabras del funcionario, el incremento del terreno destinado a la propuesta no implicará cambios en el uso otorgado por la ciudadanía al también llamado Parque Cataluña. De acuerdo con el profesional, “se solicitó actualizar el comodato para hacer viable la obra”, cuya superficie “está ubicada al centro” del pulmón verde. El terreno limita al sur, “con una propiedad del Servicio de Vivienda y Urbanización”.

“En la práctica, esto compromete casi nada del empleo del Parque Comunal”, porque la extensión “que requiere la iniciativa es justamente la que hoy tiene menor utilización. Allí no hay ningún espacio. Alguna vez se construyó un anfiteatro que en la actualidad se encuentra perdido”, hallándose ahora en desuso. “Se presta más para malas prácticas que para el disfrute de la familia. Todo el sector de tierra, junto a la laguna, será recuperado por el proyecto de Gaudí”, sostiene.

En ese sentido, Agliati afirma que las obras “en lo absoluto” eliminarán o quitarán áreas verdes” a este pulmón verde de Rancagua. “Más bien, complementarán y mejorarán su utilización. Lo que sí afecta, entre comillas, es una multicancha techada. La empresa adjudicada con la ejecución, está obligada a trasladar eso a otra parte del parque. Hoy, su vida se desarrolla en el lado poniente, donde se sitúan los juegos y donde se ha concentrado el tema infantil, en el sector oriente, en los quinchos y en el centro”. A su juicio, estos puntos no recibirán impacto alguno. “Eso sigue funcionando y durante la ejecución de las faenas ni siquiera debiéramos sentir los trabajos”, agrega.

El director añade que el municipio solicitó al Serviu que les traspasen un paño. Hoy, éste se emplaza detrás de lo que será la capilla de Gaudí. Su fin es “incorporarlo a los usos del parque y que éste disponga de una mayor superficie y áreas verdes, ya que ese terreno está abandonado. La idea es no tener un sitio eriazo al costado. Así como la alcaldía dispuso metros cuadrados para concretar este compromiso presencial, también espera que, con esa misma voluntad, puedan incorporar esa superficie a este recinto”, remata.

  • Mario Enrique Contreras Silva

    Rancagua, por un tema de contaminación atmosférica, necesita nuevos parques, o ampliaciones de estos, bosques urbanos, alamedas, explanadas para realizar eventos públicos, con entrada libre, pero disminuir la superficie publicas de uso público, es a lo menos, una decisión que no resiste ninguna justificación. Creo que el señor Alcalde y el señor director de la Secretaría Comunal de Planificación (Secplac) local, junto a su concejo comunal, debieran revisar el proyecto, anulando lo que no se encontraba en el proyecto original. Creo que la propiedad del Servicio de Vivienda y Urbanización, debiera destinarse a ampliar este pulmón verde y anular la ampliación de superficie para la capilla Gaudí de media Hectárea, a 1,5 hectárea, se habría aumentado una superficie inicial en más de 200%, es un error de planificación mayúsculo. El Turismo puede necesitar una capilla, pero los 255.000 habitantes de Rancagua, necesitan con urgencia nuevas áreas verdes públicas de uso público, (parques, campos deportivos, explanadas, alamedas, bosques urbanos, arborizadas, con árboles de hojas perennes.

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