Egresadas de Psicopedagogía: Dan apoyo psicopedagógico a niños con enfermedades crónicas

-Una cantidad importante de niños no asiste regularmente a un colegio debido a las patologías que padecen.

Por: Flor Vásquez

 

Son verdaderos héroes. Grandes guerreros. Día a día tienen que dar una dura batalla contra las enfermedades crónicas que padecen y a causa de las cuales no pueden asistir regularmente a un colegio. Por esa razón, ese grupo importante de niños y adolescentes requiere un apoyo en sus hogares. Atendiendo a esa necesidad, alumnos (as) de la carrera de Psicopedagogía del AIEP sede Rancagua decidieron que su proyecto de título apuntaría en esa dirección, en realizar una intervención psicopedagógica de tipo domiciliaria a pacientes pediátricos crónicos del Hospital Regional.

Así, los jóvenes Gerty Cerda, Constanza Ogaz, Javiera Palominos y Alvaro Roa en septiembre de año pasado iniciaron el proyecto y comenzaron a llegar a los hogares de Néstor Cacciatore, Valentina Barrera, Wladimir Olivares, Lindsay Pino y Nay Tobar. Quedaron impresionados con la historia de cada uno y muy pronto se sintieron conectados con estos niños; ofreciéndoles no solo apoyo para avanzar en su aprendizaje, sino que afecto y atención.

Ahora, terminado el proyecto, el grupo de jóvenes quiso compartir su experiencia. “Aplicamos distintas pruebas estandarizadas de acuerdo a las características y a las necesidades de cada niño. Después, según los resultados que obtuvimos realizamos distintas actividades”, señalaron.

Agregaron: “Atendimos a 5 niños, cuyas familias aceptaron participar en el proyecto. Hasta fines de noviembre fuimos una vez por semana a sus casas, durante una hora y media a dos horas. Al término

de esta intervención entregamos un material para que los niños tuvieran en sus casas y sus familias continuaran estimulándolos”.

Indicaron que en un principio pensaban realizar el proyecto en el Hospital Regional, con los niños internados, pero que la jefa de Pediatría, Heidy Leiva, les sugirió que desarrollaran la intervención  con pacientes pediátricos crónicos que no asisten regularme a establecimientos educacionales.

 

SUS TESTIMONIOS

Sobre el proyecto, Gerty Cerda comentó: “Me dejó una enseñanza gratificante. Me di cuenta que estos niños, a pesar de las adversidades, tienen las ganas de aprender. Algunos han ido al colegio y han sufrido bullyng por sus problemas físicos. Esto nos motiva a seguir. Nos gustaría que esta necesidad de los niños se cubriera; es necesario intervenir y dar apoyo a estos niños que están en sus casas, que no asisten regularmente al colegio debido a su diagnóstico. Por lo mismo, para mí la experiencia fue enriquecedora y me dejó mucho. Cuando terminamos el proyecto conversamos con la familia, que estaba muy agradecida. La experiencia con los niños fue genial. Se crean vínculos y lazos con ellos. Ellos necesitan que vayan a visitarlos. Además de realizar las actividades, tratamos de que se olvidaran un poco del tema de su enfermedad”.

Constanza Ogaz indicó: “Para mí fue la experiencia más linda que he tenido a lo largo de mi vida. Se creó un lazo súper especial, fue muy motivador ser recibida por los niños con una sonrisa y con toda su disposición. También se formó un vínculo con los padres, no querían que  nuestro proyecto terminara”.

Javiera Palominos expresó: “Profesionalmente para nosotros este proyecto fue enriquecedor en todos los sentidos. Nos atrevimos a hacer algo diferente. Aquí en Rancagua pocas personas saben que existe una cantidad de niños que tienen enfermedades a causa de las cuales no pueden asistir regularmente al colegio. Y el problema es que se les está negando el derecho a la educación; se requiere iniciativas que respondan a esta necesidad. Ojalá se pueda avanzar en ese sentido”.

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