El “espíritu” de los 16 que acompañará por siempre a O’Higgins

El pasado 9 de febrero se cumplieron 4 años de uno de los días más tristes en la historia de la Región de O’Higgins. A eso de la una de la madrugada, el microbús en que se trasladaban 37 hinchas de O’Higgins que visitaron Talcahuano para ver el partido ante Huachipato, sufrió un grave accidente en la cuesta Caracoles, antes de llegar a la ciudad de Tomé, en la Región del Bío-Bío. El saldo: 16 personas perdieron la vida y 22 quedaron con graves lesiones.

La Tragedia de Tomé fue noticia a nivel mundial. El drama fue portada de casi todo los medios de comunicación de nuestro país, y la prensa internacional informó con pesar el accidente que le costó la vida a esos hinchas que viajaron lejos para ver al equipo de sus amores. Los minutos de silencio se repitieron en todas las canchas chilenas, y en varias otras del mundo.

Pero la tragedia, al igual que todas las causas, provocó un efecto. A partir de aquel sábado 9 de febrero, la familia celeste se unió alrededor de un sentimiento provocado por la partida de aquellos hinchas. Los días siguientes fueron muy emotivos. La caravana de vehículos que acompañó los féretros que llegaron a Santiago vía aérea y a Rancagua vía terrestre, y la multitud que despidió públicamente el resto de los fallecidos –de todos los equipos del país-, emocionó hasta el mayor de los detractores de este deporte.

Lo que vino después es casi de fantasía. Alentados por ese “espíritu”, los jugadores del técnico Eduardo Berizzo realizaron una campaña histórica, con garra y mucho pundonor, sacaron adelante un complicado campeonato y lograron bajar la tan anhelada primera estrella, una estrella que acompaña la de estos 16 o’higginianos que perdieron la vida por los colores.

A cuatro años de la Tragedia de Tomé, el espíritu de estos 16 hinchas y el sentimiento que despertó esta tragedia sigue vivo. Ojala este sentimiento que en el dolor unió a diversas barras se mantenga en el tiempo y que sea para siempre el aliento lo que resalte en la galería. Desde El Rancagüino recordamos a todos los pasajeros de aquel fatídico microbús que recorrió cientos de kilómetros para alentar a su equipo, y a todos los habitantes de este terruño de ilusiones, que de una u otra forma han acompañado a este nuevo “espíritu” que acompañará por siempre a O’Higgins de Rancagua.

 

 

Luis Fernando González V.
Sub Director

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