Martín Rolle abrió el camino para una sólida victoria celeste ante Unión Española

Una tarde para el olvido vivió el cuadro hispano en una nueva derrota en el torneo nacional y que para O’Higgins significó el debut soñado ante más de 5 mil espectadores.

 

Juvenal Arancibia 

Foto: Marco Lara.

 

 

Fiel a la marca registrada de los dirigidos de Cristian Arán, O’Higgins de Rancagua salió al césped del Teniente con una idea clara y sin hipotecar o especular un resultado frente a los hispanos que vienen completamente polarizados entre sus participaciones internacionales y una realidad diametralmente distinta en el plano local.

Es así como los rancagüinos desde el primer minuto de juego comenzaron presionando al rival por medio de la recuperación del balón en tierra hispana generando una carga liderada por Insaurralde – que a la postre marcaría el segundo tanto celeste- y acompañado por un inspirado Martín Rolle y un también importantísimo Francisco Arancibia, tres nombres que serían protagonistas absolutos en el triunfo rancagüino.

De esta manera, O’Higgins se mostró incómodo en un principio careciendo de precisión en la entrega del balón y también entregando algunas licencias en defensa por medio de débiles despejes que pusieron una tensión innecesaria sobre el arco de Miguel Pinto y que también entregaron protagonismo a un deslucido Carlos Salom y también un físicamente comprometido Diego Churín.

Consistente con lo anterior, Unión Española llegó a este encuentro adoleciendo de dos bajas, la primera del excelente portero Diego Sánchez quien mostró una dolencia en sus meniscos por lo que el cuerpo médico hispano decidió suspender su participación en este duelo y también la salida de Felipe Seymour quien en pleno entrenamiento resintió su gemelo quedando inmediatamente fuera del partido. Lamentablemente para Unión Española, las malas noticias no terminarían ahí ya que en el minuto 41 y luego de una gran jugada de Juan Fuentes quien recorrió tres cuartos de cancha con pelota dominada terminó intempestivamente su carrera al impactar contra el portero hispano Cristián Guerra -que ya le había tapado un tiro penal a Pablo Calandría- quien sacó la peor parte al sufrir una fractura nasal y la pérdida de dos piezas dentales.

La salida de Cristián Guerra permitió el ingreso del joven portero chileno-portugués Marcelo Salinas quien tuvo complicidad absoluta en los dos tantos celestes. En este sentido, el primer gol llegó en los pies de Martín Rolle al minuto 27 del complemento luego de un saque de esquina con una comba que engañó al joven meta de Unión Española que pese a esforzarse nada pudo hacer por evitar que la pelota se colara en las redes. 3 minutos más tarde, sería Cristian Insaurralde quien pudo controlar una difícil pelota que antes había escapado de Fuentes y Calandria, conectando un tiro cruzado bajo que terminó por escurrirse entre las piernas del aproblemado Salinas en una jornada negra para el hispano.

Ya a esta altura, O’Higgins había encontrado su juego, elimando las asperesas mostradas en el primer tiempo y consolidando el esquema del trasandino que en una primera impresión, no pareció sentir la ausencia de Gastón Lezcano en la creación y ataque debido al gran desempeño mostrado por Francisco Arancibia y Cristian Insaurralde en la punta y sin lugar a dudas por el talento y templanza mostrado por la flamante contratación del trasandino Martín Rolle que fue de menos a más y terminó por llevarse el laurel de ser el jugador del partido.

Así, los rancagüinos cumplieron con su promesa de comenzar el torneo con una victoria en casa y sin mostrar demasiadas falencias para un equipo que ha sido actor importante de los últimos torneos nacionales, logrando unos sólidos tres puntos antes de enfrentar a un también dolorido Colo Colo el próximo sábado 18 de febrero en el estadio Monumental.

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