El Hogar de Cristo en nuestra región

Hace años la magna obra iniciada por el santo chileno san Alberto Hurtado llega a nuestra región, sirvan estas líneas como un feliz cumpleaños a todos los funcionarios, voluntarios y especialmente beneficiarios de esta gran obra.
Lamentablemente en nuestro país que postula con alcanzar el desarrollo , instituciones como el Hogar de Cristo siguen siendo muy necesarias. Lamentablemente porque la plena vigencia de la obra del Padre Hurtado refleja la existencia de amplios sectores de pobreza donde el desarrollo parece no llegar, el gran desafío hoy es pasar del asistencialismo a crear y dar las condiciones necesarias para que puedan salir de su situación de pobreza, como dice el dicho no entregar los peces sino enseñar a pescar.
Por muchos años el Hogar de Cristo fue prácticamente los únicos en preocuparse de “los patroncitos” , hoy existen muchas otras instituciones que desde diversos enfoques abordan la pobreza, pero el Hogar sigue siendo el referente obligado al momento de hablar de esta realidad, aunque también es cierto que han recibido varias críticas, espacialmente en torno a la transformación de esta institución en una verdadera empresa, dejando tal vez un poco de lado el carisma original católico y voluntario hacia los “patroncitos” dado por san Alberto, pero también es cierto el accionar del Hogar de Cristo no es barato y debe necesariamente autofinanciarse en un mundo cada vez más complejo.
El desafío entonces para los próximos años de esta obra es la manera de hacer esta síntesis entre la necesaria organización centralizada y las realidades locales y entre el autofinanciamiento y las ganas, la solidaridad y los tiempos de un voluntariado, donde el desafío no es sólo entregar el pescado para paliar el hambre de hoy sino ayudar y entregar las herramientas para que nosotros mismos pesquemos nuestro pez de mañana. El Hogar de Cristo es una de las pocas instituciones buenas que anhelan en algún momento ojala no ser necesarios.

 

 
Luis Fernando González Vallejos
Sub Director.

Top