EDITORIAL: Un diagnóstico compartido pero con divergencias en la solución

 

Para un observador casual o superficial de la realidad socio política de nuestro país la irrupción del tema de las pensiones podría parecer sorpresivo, pero lo cierto es que hace bastante tiempo se viene incubando un genuino malestar con las bajas pensiones que muchos de los chilenos reciben. Y es que la realidad teórica del modelo de 30 años de trabajo continuo, sin lagunas previsionales, dista mucho de la realidad de nuestro mercado laboral al mismo tiempo que año a año se informan de millonarias utilidades de la industria, pese a que las marchas han disminuido en su masividad, nadie duda que este es un tema de la campaña presidencial al mismo tiempo que el gobierno envía un proyecto que busca dar una respuesta a este clamor.
Pero el tema de las pensiones es complejo, tal como reconoce el ministro de Hacienda “nada es gratis” y un aumento aunque sea gradual de la cotización con cargo al empleador puede tener una repercusión en el empleo. Las grandes empresas de alguna u otra manera absorberán este mayor costo, pero una pequeña empresa en un escenario donde una economía crece muy poco, un aumento aunque pequeño en sus costos podría significar romper un precario equilibrio. Y son precisamente las pymes quienes más empleo entregan en nuestro país.
De ahí radica la importancia de lograr un acuerdo nacional que realmente sirva para mejorar las pensiones no tan solo de quienes hoy cotizan sino principalmente aquellas pensiones que hoy son inferiores al sueldo mínimo; que aumenten la competencia y el fortalecimiento del carácter solidario, con la participación de los tres actores clave: los trabajadores, los empleadores y el Estado.
Esto requerirá de un esfuerzo de todos, lo que significará para las empresas y para el Estado un mayor aporte, pero para los trabajadores se traducirá probablemente en un aumento de la edad de jubilación.
Sin embargo la discusión de estas iniciativas, de por sí complejas y los intereses que están en juego, anticipan una tensa tramitación legislativa que se verá amplificada por el factor elecciones.
Esperamos que el esfuerzo por hacer las cosas bien no se va diluido por intereses electorales cortoplacistas. Probablemente, las medidas que se plantean no sean suficientes y es de esperar que en el camino surjan propuestas innovadoras que permitan proyectar mejores pensiones, pero que sean sostenibles en el tiempo.

 

 

Luis Fernando González V
Sub Director

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