Emotiva despedida a la querida hermana Alicia

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– Sus ex alumnas, profesores y religiosas de la congregación acudieron ayer a orar por su alma y darle el último adiós.

Flor Vásquez

Foto: Héctor Vargas

Formó a varias generaciones de alumnas, dejando en todas ellas el recuerdo de una mujer profundamente religiosa, de una maestra que sabía guiar, muchas veces estricta, pero siempre bondadosa. Ahora, en el momento de su partida definitiva, su recuerdo se agiganta entre quienes la conocieron y amaron.

En la noche del miércoles último, a las 21:50 horas, falleció la hermana Alicia González, religiosa de la congregación Esclavas del Corazón de Jesús; profesora de Matemáticas y ex rectora del Colegio Sagrado Corazón de Rancagua.

Tenía 94 años y en la última etapa de su vida soportó con valentía y sin quejas las secuelas de un accidente cerebrovascular. Estuvo poco más de tres años postrada. Cumplida su misión en esta tierra, partió con una sonrisa a la Casa del Padre; dejando como legado el gran ejemplo de su vida.

La hermana Angélica la recuerda así: “Fue mi mentora, me recibió de chiquita en el colegio. Era con todas igual, muy generosa, caritativa, preocupada de cada una de las familias. Se destacó por su preocupación por los más pobres, dedicó su vida a ayudarlos; hasta antes de enfermarse, iba a la calle a buscar al pobre, atenderlo, que desayunara, que tuviera ropa, que estuviera bien abrigado en el invierno. Cuando enfermó, fue una buena paciente, nunca molestó. Esperamos que muchas de sus ex alumnas acudan a despedirla”

Teresa Reyes, presidenta de la agrupación de ex alumnas de colegios de la congregación, señaló que la hermana Alicia “significa un ejemplo de mujer, de evangelización, quería lo que hacía. Aparte de enseñar –era profesora de  matemáticas- se dedicó muchos años a alfabetizar a personas que no habían tenido la oportunidad de educarse”.

Agregó: “Fue una mujer abnegada, adoraba a las ex alumnas, a su colegio. Era habitual verla caminar por las calles y cuando se encontraba con ex alumnas nos invitaba a algún evento en el colegio o simplemente para tomar un tecito. La Madre Alicia deja un tremendo legado y deja la vara muy alta, fue rectora, profesora, fue todo. Era una maravilla de mujer; ahora está  descansando en los brazos de su hermano (Gonzalo, que era su mellizo y que fue sacerdote), de nuestro Sagrado Corazón y de nuestra madre Catalina”.

Los restos de la hermana Alicia fueron velados en la capilla de la residencia de las hermanas de la comunidad.

Sus funerales se realizaron ayer viernes en el Cementerio Nº 2 de Rancagua, después de una misa por el descanso de su alma que se ofició a las 12 horas en la iglesia de la población Manzanal. Sus ex alumnas, profesores y religiosas de la congregación acudieron a orar por su alma y darle el último adiós.

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