EDITORIAL: Un desfile de improvisación

intendencia

 

Más allá del desfile del 2 de octubre,  en lo que seguimos creyendo una muy mala decisión del gobierno regional, que este año  se desarrollará nuevamente en el Estadio El Teniente, lo que queda al descubierto-ante el bochornoso capítulo de malas explicaciones-  es el alto grado de improvisación y de poca destreza política con que se están realizando muchas cosas al interior de la intendencia. Ha sido difícil encontrar voces que defiendan esta decisión, incluso al interior de la propia Nueva Mayoría, más aún  cuando ni siquiera el propio intendente es capaz de defender su determinación y manda a la seremi (s) de gobierno a dar la cara. Una secretaria ministerial que es subrogante en el cargo y poco y nada tiene que ver en esta mala gestión y con las pocas herramientas que le han dado ha tratado de defender lo que parece ser simplemente el haber optado por lo más simple.

 
Sí, estamos de acuerdo que es más simple realizar el desfile en el estadio. Menos horas de su valioso tiempo deben dedicar los funcionarios de la intendencia a organizar este desfile al realizarlo en terreno conocido. El solo hecho de que no se deba instalar ni amplificación ni galerías hace que el trabajo sea menor, pero no por eso quiere decir que sea lo correcto.

 
Insiste la seremi(s) de gobierno que la decisión se toma por motivos de seguridad. Entonces cabe preguntarse si el realizar el año pasado el desfile en la calle ¿ fue una irresponsabilidad del Gobierno Regional el no solo autorizar, sino incentivar su realización en av España?.

 

Al mismo tiempo Carabineros sienta un muy peligroso argumento al tratar de justificar la realización del desfile en el estadio por el caos vial que en la calle generaría su realización, como si no se realizaran cortes por hacer el desfile en el Estadio, o cada vez que hay un partido de importancia en el El Teniente. Desde ahora entonces, dado el argumento entregado, entendemos que los uniformados no cortaran el tráfico en ningún espacio ya que eso significa generar un “caos vial”. No se explica porque trae menos impacto a la ciudad el cortar el tráfico en las céntricas calles de Millán, Freire y Carretera del Cobre un día de semana y a la hora de salida de los colegios que en los alrededores de Av España. Y tampoco se responde de por qué debe ser en Avenida España, esa simplemente fue la arteria escogida el año pasado, no hay ninguna tradición ni ninguna norma que indique que el desfile debe realizarse ahí. Fueron los propios Carabineros que el 2016 propusieron realizarlo en la citada avenida y no en Republica frente al Patricio Mekis . ¿Por qué no buscar una arteria en Rancagua donde se produzcan menos inconvenientes? ¿ Por qué se restringe tanto la mirada para pensar como sinónimo de calle sólo en av España?, ¿Acaso no hay otros lugares en Rancagua?. Por ejemplo la ancha y poco transitada Av. República de Chile frente a la antigua villa Cordillera. ¡Que más democrático que realizar el desfile en medio de las poblaciones más populares de Rancagua!, por ejemplo.

 
E improvisación, ya que la intendencia parece no haber tenido claro este tema ni antes ni ahora, sino como se explica que la seremi de Educación (no de Gobierno como equivocadamente habíamos dicho) presente un proyecto al CORE para solicitar fondos para realizar el desfile en la calle?, esto no hace más de un par de semanas.
Además se insiste en legitimar la decisión en una no conocida mesa de coordinación en la que habría participado personal de Ejercito, Carabineros, el municipio, el encargado regional de Seguridad Publica y la intendencia. ¿Dónde está la comunidad en esa mesa?.

 
Creer que esta es una celebración de Ejército y que lo importante es la visita de las Escuelas Matrices, es no entender nada. Las Fuerzas Armadas son invitados de honor para recordar esta fecha, pero es una fiesta ciudadana. Si los uniformados no se hicieran presentes lo sentiríamos enormemente, seguramente nos dolería, pero estamos ciertos que Rancagua igual recordaría la gesta heroica de la ciudad que perdió a prácticamente a toda su población masculina, con un Ejército que no era más que ciudadanos en armas, pocos o ningún soldado profesional participó en la batalla. Rancagua recuerda que la ciudad fue destruida, y que desde las cenizas pudo resurgir, celebra la fortaleza de esta ciudad que sabe enfrentar a la adversidad y levantarse una y otra vez. Algo que solo un rancagüino de corazón entiende, pero que en la citada mesa no estaba presente. No lo sé, pero me atrevería a decir que en esa mesa de coordinación los rancagüinos, nacidos y criados en la ciudad, eran los menos. Y sí es que había alguno.
Por algo los diputados por Rancagua y el municipio como representantes de la comunidad democráticamente electos, más allá del color político, están en contra de esta errada determinación.

 
Los intendentes pasan, pero Rancagua y su desfile permanecerán, será otro intendente el que tenga la valentía de dejar de improvisar en esta materia y devuelva por fin el desfile a la ciudad representada por su municipio. Una fiesta rancagüina debe ser organizada por el municipio, no por el gobierno regional que solo ve en esta fecha una obligación más.

 
Por lo menos la intendencia renuncio al siempre odioso sistema de repartir invitaciones, y anuncian que la entrada al estadio será liberada. Veremos cómo resulta este nuevo experimento.

 

 

 

Ver también:  Alcalde Eduardo Soto asegura no estar de acuerdo ni haber sido consultado sobre realizar el desfile del dos de octubre en el estadio

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